Cabello brillante: 7 hábitos que sí hacen diferencia
El brillo del cabello depende más de tus hábitos diarios que de un producto milagroso.

En resumen
- Usa protector térmico siempre que apliques calor.
- Evita el agua muy caliente y seca con suavidad.
- Cortar las puntas regularmente evita que el daño avance.
Lavado y agua
Lava según lo que tu cuero cabelludo necesite y concentra el champú en la raíz. El agua muy caliente puede resecar: termina con agua tibia o fresca.
El calor, con protección
Secador, plancha y rizador dañan la fibra si se usan sin protector térmico o a temperaturas muy altas. Usa la temperatura mínima que funcione para tu cabello.
Secado y peinado
Frotar con la toalla quiebra el cabello. Presiona con una toalla de microfibra o una polera de algodón y desenreda de puntas a raíz con un peine de dientes anchos.
Cuidado nocturno y cortes
Una funda de satén reduce el roce y el frizz. Cortar las puntas cada pocos meses mantiene el largo con mejor aspecto.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo lavar mi cabello?
Depende de tu cuero cabelludo: algunas personas lo necesitan a diario y otras cada dos o tres días.
¿El protector térmico es necesario?
Sí, si usas secador, plancha o rizador. Reduce el daño por calor.
¿Las mascarillas ayudan al brillo?
Sí, una mascarilla nutritiva una vez por semana ayuda a suavizar la fibra y mejorar el brillo.


