Contorno e iluminador: dónde aplicarlos según tu rostro
Esculpir el rostro no es dibujar líneas: es crear sombras y luces suaves.

En resumen
- El contorno crea sombra; el iluminador, luz.
- Aplica el contorno bajo el pómulo, en las sienes y bajo la mandíbula.
- Difumina hasta que no se note dónde empieza y termina.
Contorno
Usa un tono uno o dos niveles más oscuro que tu piel, sin brillo y preferentemente frío. Aplícalo en el hueco bajo el pómulo, en las sienes y a lo largo de la mandíbula.
Iluminador
Aplica el iluminador en la parte alta del pómulo, el arco de la ceja, el puente de la nariz y el arco de cupido. Menos es más: busca un brillo sutil, no una franja.
Crema o polvo
Los productos en crema se funden mejor y quedan más naturales, sobre todo en pieles secas. Los polvos son prácticos en pieles grasas y para retocar.
El secreto: difuminar
Difumina hacia arriba y hacia afuera con una brocha o una esponja. Si se ve una línea, todavía falta difuminar.
Preguntas frecuentes
¿Bronceador y contorno son lo mismo?
No. El bronceador da calidez; el contorno imita una sombra y suele ser más frío.
¿El iluminador resalta los poros?
Puede hacerlo. Aplícalo solo en zonas sin textura marcada.
¿Contorno para el día?
Sí, en versión muy suave y bien difuminada.


